La visita de Kristalina Gerogieva en nuestro país no es un auspicio de buena fortuna: la embajadora del FMI viene a marcar la agenda del ajuste que se viene, en un momento en que la imagen del gobierno está en caida. No es novedad que las encuestas vienen indicando que la imagen de Javier Milei está en una caída precipitada, y esto está vinculado a la fuerte crisis que vivenciamos los trabajadores y trabajadoras, producto de la propia crisis que asola al país y que el gobierno intenta disimular con una pretendida estabilidad.
La deuda con el FMI es histórica, y escuchamos nombrar el pago de la deuda cada dos por tres. Este pago de deuda tiene un plan específico para el cual se destinan millones y millones. A esos millones va el superávit fiscal del que Milei se jacta, y son esos mismos millones los que luego no se destinan a las cosas que necesitamos diariamente: inversión en salud, en educación, transporte público...
Teniendo en cuenta que durante la primera parte del año el superávit fiscal generado no fue suficiente para cubrir el plan de pagos, la visita de Gerogieva implica necesariamente una profundización del ajuste. Pero no solo eso, sino que además durante la visita al país visitará Vaca Muerta ¿Es casualidad está visita cuando estamos en las puertas del tratamiento de una ley como la ley de inviolabilidad de la propiedad privada? Por supuesto que no: la ley de inviolabilidad de la propiedad privada permitiría, entre otras cosas, la venta indiscriminada de tierras a capitales extranjeros para su explotación. Nuestra patagonia, nuestra cordillera, nuestros bosques nativos, y tierras que pertenecen ancestralmente a pueblos originarios quedan a disposición de la explotación minera y de la explotación de hidrocarburos a manos extranjeras.
Esto que nos venden como inversión (que iría completa al pago de la deuda), la experiencia nos dice otra cosa: en el pasado estos grandes grupos extranjeros solo dejaron en el país contaminación, pueblos enteros afectados por enfermedades de todo tipo, degradación del suelo y dólares que brillan por su ausencia.
Todo esto que parece tan lejano es lo que vivimos diariamente cuando el tren o el colectivo en el que viajamos funciona mal, cuando las patronales despiden y las familias quedan en la calle (cómo es el caso de FATE, Ilva y tantos otros), cuando en los comedores no bajan la comida para el barrio, cuando en las escuelas los pibes no tienen calefacción, o infraestructura en condiciones para poder aprender, cuando los docentes tenemos que tomar mil cargos para llegar a fin de mes, o cuando en el hospital no alcanzan los insumos para atender a los pacientes.
Frente a esto desde el partido obrero, en el frente de izquierda, venimos impulsando y organizando la lucha en cada lugar contra el gobierno ajustador y fondomonetarista de Javier Milei. Somos los únicos que planteamos la ruptura con el FMI y los que hemos luchado desde el minuto uno.
Creemos de suma importancia construir una verdadera alternativa de los trabajadores, por eso, frente a lo que vemos en las encuestas, con una suba de la imagen del frente de izquierda y sus dirigentes, como es el caso de Myriam Bregman, estamos impulsando ( y te invitamos a sumarte) a comités unitarios para organizar la lucha y una verdadera salida de la clase obrera.
✍🏻 Por Sofia Gottig
