"LUCAS GHI, ES UN INTENDENTE DEBILITADO, SIN RUMBO, SIN MILITANCIA"

    PROTAGONISTAS DE LA POLÍTICA

Ariel Alejandro Aguilera

Concejal - Todo Por Argentina - Morón


Próximo el inicio de clases en la provincia de Buenos Aires; ¿Qué opinión le merece la labor de los sindicatos docentes?

En una clara similitud con las internas del PJ, los sindicatos parecen no estar alineados a la gestión del Gobernador Kicillof, dentro de ese contexto y de las diversas líneas ideológicas que integran las estructuras sindicales, uno de los sindicatos docentes más combativos como lo es la Ctera (Confederación de Trabajadores de la Educación) anunció un paro docente para el próximo 2 de marzo, cese al que también adhirieron Suteba (Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires) y Sadop (Sindicato Argentino de Docentes Privados), situación que afectará a unas 15 provincias entre ellas incluída la Provincia de Buenos Aires. 

El Gobernador parece tener arcas flacas para afrontar paritarias acordes a los reclamos salariales de los docentes, ello se debe al despilfarro de la gestión bonaerense en pautas publicitarias, crecimiento del Estado para rentar militancia y demás desmanejos que se llevan adelante desde el Ejecutivo Provincial que claramente, ha demostrado no saber administrar los recursos de la Provincia que más recauda en la Argentina. 

La impronta socialista que le imprime Kicillof a sus políticas, lleva inevitable al colapso de los fondos públicos para ser destinados a las áreas más importantes, entre ellas el financiamiento de la educación, en la que está en juego el salario de los docentes. Párrafo aparte merece la deplorable situación edilicia en la que se encuentran los establecimientos educativos, la falta de coordinación del Ministerio de Seguridad provincial con los distintos municipios para dotar de seguridad a los alumnos, existiendo gran cantidad de denuncias por robos de automotores a los padres que llevan a sus hijos a las escuelas y delitos menores que sufren los estudiantes al entrar y salir de los establecimientos como robos de celulares y pertenencias escolares. Frente a dicho panorama, es clara la obligación del movimiento sindical de la educación de salir  a reclamar al gobierno provincial un aumento salarial que supere la inflación y que les permita recuperar el poder adquisitivo, para ello se debería incrementar el presupuesto educativo y aprobarse una nueva Ley de Financiamiento Educativo. Los docentes no pueden seguir desempeñando sus tareas fuera de condiciones dignas de trabajo, por lo que vuelvo sobre el tema de la necesidad de lograr una infraestructura escolar adecuada, conectividad y recursos pedagógicos para todas las instituciones escolares públicas.

Un dato no menor es que la protesta que impulsan los sindicatos docentes será la primera huelga conjunta contra la gestión de Axel Kicillof, tras fracasar las negociaciones paritarias.

La propuesta oficial planteaba un incremento del 3% para febrero, que elevaba el salario inicial docente a algo más de 760.000 pesos y superaba el millón y medio para quienes trabajan jornada completa. Tras el rechazo sindical, el diálogo quedó interrumpido, Mientras tanto, el Ejecutivo bonaerense dispuso liquidar un 1,5% a cuenta de futuros aumentos, decisión que también alcanzó a otros empleados estatales sin acuerdo paritario, lo cual deja en evidencia que el Gobierno de Axel Kicillof (lejos de sus discursos populistas) considera al salario de los trabajadores que educan a nuestros ciudadanos del futuro, como una “variable de ajuste”, lo cual torna justo y necesario el accionar gremial en defensa de su derecho a un salario digno y equitativo a la responsabilidad de la tarea desempeñada, frente a una economía con estanflación.


Podemos esperar un crecimiento económico de los sectores populares para este 2026?

Las estimaciones coinciden en que el país atravesará un año con estabilidad, aunque hay advertencias respecto de posibles tensiones a nivel global. Las proyecciones de crecimiento económico para la Argentina durante el 2026 se mantienen estables entre un 3,5% y un 4%, según organismos internacionales especializados en macroeconomía.

Sin embargo estos pronósticos confeccionados por grandes grupos económicos, no siempre terminan siendo realidad en países emergentes como lo es el caso de la Argentina.

En la actualidad estamos viendo que el gobierno nacional se ocupa de la macroeconomía, sin atender el metro cuadrado de los ciudadanos; en los dos años de gestión que lleva Javier Milei no se han producido las condiciones microeconómicas para hablar de un crecimiento, todo lo contrario, la realidad indica que más allá de que los números macro cierren y se repita hasta el cansancio que el equilibrio fiscal no es negociable, la apertura descontrolada de los mercados y la falta de proyección sobre sus resultados, han provocado desde diciembre de 2023 el cierre de más de 22.000 empresas en la Argentina (datos oficiales de la SRT), a su vez, la caída del entramado productivo formal se tradujo en más de 327.000 empleos registrados menos en los primeros dos años de gestión de Javier Milei. 

La llamada Ley de Modernización Laboral que está a punto de ser sancionada por el Senado, es una propuesta que en su articulado muestra un retroceso de los derechos laborales, ampliando las facultades de los empleadores sobre instituciones del derecho laboral que llevaron décadas ganar. 

La ley es una inobjetable muestra de que el ajuste no es contra la denominada casta ni contra el organigrama o burocracia estatal, la reforma apunta de lleno sobre los trabajadores quienes verán reducidos los cálculos de sus indemnizaciones, facilitando el despido. Algo que pasó desapercibido por muchos legisladores es el tema del “período de prueba” el cual se extendería a un año, período en el cual el trabajador no tendría derecho -en caso de ser despedido – ni siquiera a la liquidación de un preaviso. Un período de prueba altamente excesivo, que inducirá a los empleadores a contratar y despedir dentro del período de prueba sin consecuencias indemnizatorias y volver a contratar tantas veces como le sea posible bajo dicha cobertura jurídica, sin generar empleos de calidad con capacitación, evitando la acumulación de antigüedad. Otra aberración normativa la constituye el FAL (Fondo de Asistencia Laboral). 

En principio, se trata de una herramienta a la que las empresas podrán recurrir para el pago de indemnizaciones por despido. La iniciativa establece que cada empleador deberá abrir una cuenta específica dentro de alguno de los fondos administrados por entidades autorizadas por la Comisión Nacional de Valores (CNV). Esa cuenta tendrá carácter de patrimonio separado, con un destino exclusivo, independiente de los bienes de la empresa, y no podrá ser transferida ni embargada. En relación con su financiamiento, el esquema prevé aportes obligatorios calculados sobre las remuneraciones que sirven de base para determinar las contribuciones patronales destinadas al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). En ese marco, las grandes empresas deberán ingresar un 1% del salario bruto de cada trabajador, mientras que las micro, pequeñas y medianas empresas aportarán el 2,5%. La norma también contempla la posibilidad de que esos porcentajes se incrementen, que podría llegar al 3%.

Nuevamente se echa mano sobre el Sistema Previsional Argentino, al financiar con aportes que deberían ingresar a dicho sistema despidos del sector privado, una medida que resueltamente contraria al supuesto posicionamiento del Presidente; el FAL es ESTATISMO puro, los fondos destinados a las arcas jubilatorias se verán afectados para la cobertura de despidos de empresas privadas. Me pregunto porqué tiene que intervenir el Estado en la previsión de un fondo para contrataciones entre privados. El festejo del gobierno sobre esta ley dejó a las claras que el Estado concebido por Javier Milei tiene características socialistas y estatistas que han defraudado a los votantes.

Un porcentaje de todos nuestros salarios va a ser pagado por el empleador a una entidad del mercado de capitales que va a gestionar ese dinero, lo cual es una locura y se encuentra fuera de todo contexto laboral argentino. En definitiva el FAL será un gran negocio para el mercado de capitales y las tenazas siempre dispuestas a manejar recursos extraordinarios por parte del Ministro de Economía Luis Caputo, quien dispondrá de un flujo de dinero constante todos los meses y que según estimaciones, “anualmente podría ser un ingreso de alrededor de 3.000 millones de dólares”, lo que no sabemos es qué destino se le dará a los rendimientos que puedan lograrse a través de la intervención Estatal.

La reforma acentúa la precarización laboral al excluir como trabajadores a quienes trabajan en repartos por aplicaciones, situación inédita que desconoce la esencia del derecho laboral.

En conclusión, la reforma es un grave retroceso para el derecho laboral argentino que no encontrará forma de pasar ante cada planteo judicial, el control de constitucionalidad, en función del arts. 14 bis y 75 inc. 23 de la CN, Tratados Internacionales con jerarquía constitucional, convenios y recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo.

Los planes sociales se han incrementado en la era Milei y ello claramente indica que la población debe recurrir al Estado para poder subsistir con sumas de indigencia. No se han logrado condiciones económicas para generar empleo, hasta el momento es categórico el fracaso del gobierno en este sentido, el cierre de industrias y Pymes agobia a todos los sectores, se está desintegrando la clase media que ha sido el motor del progreso y el ascenso social por mérito. El pago de impuestos nacionales, provinciales y municipales, alquileres, combustibles, insumos y energía hacen imposible producir. A todo este panorama de estatización, precarización laboral y ajuste sobre la clase media, es imposible que los sectores populares puedan tener algún tipo de mejora en su poder adquisitivo. Con la posibilidad de quedar sin empleo que atraviesan los trabajadores a diario, la indigencia está más cerca que cualquier posibilidad de crecimiento. Ya el mérito y el emprendimiento no alcanzan, la economía de la calle no se mide por déficit fiscal, se mide por la cantidad de empleo, producción, ventas y consumo, algo que en Argentina ya no existe. 

La estanflación es un fenómeno monetario del cual el gobierno no quiere hablar, pero que si sigue siendo desatendido, puede generar grandes desestabilizaciones políticas, financieras y sociales, sin dejar de tener en consideración las fluctuaciones mundiales de los mercados por efecto de conflictos bélicos y distribución de insumos y control energético. Argentina está años luz de lograr los efectos propuestos por Milei en su campaña del 2023, no al menos mientras mantenga el equipo de gobierno que lo secunda en la actualidad. Si no hay un giro en las actuales políticas y en los proyectos de leyes inservibles, no auguro un 2026 con crecimiento para la Argentina, todo lo contrario.


Cuáles son los principales desafíos que afrontan los vecinos de su municipio y/o provincia?

Los desafíos que afronta el Municipio de Morón son infinitos; la gestión socialista de Lucas Hernán Ghi llega al 2026 nuevamente sin presupuesto, con arcas municipales vacías, por efecto de años de falta de políticas claras y concretas, populismo, planes y crecimiento indiscriminado de la estructura estatal para ubicar a la llamada militancia.

El quiebre entre el Intendente Ghi y su mentor político Martín Sabbatella, ha planteado un constante estado de puja e incertidumbre interna sobre la continuidad del gobierno municipal y su dirección.

Sin lugar a dudas que la principal demanda de los moroneneses se dirige hacia la gestión de seguridad, lo que ha llevado a los vecinos a generar reclamos públicos frente al palacio municipal, siendo la respuesta política el cambio de figurita a cargo de la Secretaría de Seguridad.

Los vecinos de Morón que caminamos y conocemos nuestras calles sabemos que el garantismo de Lucas Ghi no puede maquillarse ni ocultarse con un Secretario que intenta por medios de propaganda demostrar que está combatiendo al delito. Nada es real. El montaje escénico y los excesivos videos que genera el Municipio sobre la materia no pueden tapar el sol. Los delitos en Morón son incesantes y se han cobrado gran cantidad de víctimas, pero el negacionismo de Ghi y su equipo es sorprendente, a pesar de que las mismas fuerzas policiales del distrito reconocen en el Intendente un garantista y que el Poder Judicial hace lo suyo a la hora de liberar a los detenidos; un verdadero sistema que desincentiva el accionar policial. 

El Secretario de Seguridad Damián Cardoso creó en el año que está al frente del cargo una GUARDIA URBANA, que básicamente son personas con escasa o nula capacitación en seguridad, que caminan por las calles, obviamente que siendo civiles no portan armas, pero que poco pueden hacer a la hora de combatir al delito. Lo único que generó la guardia urbana es crecimiento de la planta municipal con sueldos miserables y nula gestión. Hace pocos días los moronenses nos enteramos (y fue noticia a nivel nacional) que en uno de los Centros Descentralizados de Monitoreo (en el caso en Plaza Alsina, Villa Sarmiento), también creados durante la gestión de Cardoso operaba la extorsionadora Karen Yael Cufŕe, quien habría utilizado las instalaciones del Estado Municipal y en vez de cumplir con su función de cuidar a los ciudadanos en su limitado monitoreo, integraba una banda extorsiva con delincuentes que operaban dentro y fuera de la cárcel. Dicha banda fue la encargada de inducir al suicidio al soldado Rodrigo Gómez (21) mediante el manejo de una app de citas, el pasado 16 de diciembre de 2025. El soldado Gómez formaba parte del equipo de custodia de la Quinta de Olivos.

Son tantos los niveles delictivos de Morón que desde el Bloque TODO POR ARGENTINA logramos dictamen de mayoría en la Comisión de Seguridad Ciudadana, a través del Expte. 86920/25 para que el Sr. Intendente sea interpelado por seguridad por parte del Concejo Deliberante. 

La próxima Comisión que deberá tratarlo es LEGISLACIÓN y su resultado seguramente estará vinculado a las internas del PJ de Morón el próximo 15 de Marzo en la que por primera vez, medirán fuerzas los candidatos del Intendente y de su ex socio político Martín Sabbatella. Un triunfo del Sabbatellismo en la conducción del PJ de Morón, podría implicar una reestructuración del esquema político y de fuerzas dentro de la conducción comunal, incluyendo el avance en la interpelación y hasta en el pedido de comisión investigadora para el actual intendente.

El poco conocimiento de Ghi en el área de seguridad, su negación de las víctimas por hechos de inseguridad en el distrito, su frialdad y esquive ante los reclamos vecinales y su ferviente garantismo zaffaronista, han trabado hasta el momento la concreción de la interpelación, pero tengo firmes esperanzas de que este año pueda concretarse si pierde las mencionadas internas.

Lucas Ghi es un intendente debilitado, sin rumbo, sin militancia, sin territorio ni afiliación partidaria, sin carisma ni entusiasmo, una especie de De la Rúa de izquierda. Él mismo se cataloga como kirchnerista pero si sigue los pasos del Gobernador Kicillof, es una contradicción.

Además del delito, Morón padece basurales a lo largo y ancho del distrito, calles destruidas e intransitables, sin que en dos años se hayan efectuado reparaciones frente a los numerosos pedidos efectuados por casi todos los bloques que integran el Concejo Deliberante.

El Hospital de Morón, prácticamente no cumple la función, existen largas colas de esperas por turnos, falta de insumos, deterioro edilicio, falta de higiene, ratas que transitan por todas las instalaciones, techos que se caen a pedazos, baños sin funcionamiento, falta de mantenimiento y seguridad en todas las áreas, falta de reactivos, personal de la salud con sueldos que no alcanzan a cubrir la canasta básica y todo lo peor que uno se pueda imaginar de un servicio de salud. Es lamentable, pero es una realidad...nadie quiere atenderse en el Hospital de Morón por miedo a una mala praxis o contraer una enfermedad intra hospitalaria.

En cuestión educativa, los establecimientos presentan serias deficiencias edilicias que condicionan el desenvolvimiento, tanto de los docentes como de los estudiantes.

Morón está envuelto en un verdadero caos político, en el que el Intendente parece haber delegado toda la responsabilidad sobre la gestión en su Jefa de Gabinete: Estefanía Franco.

En diciembre pasado, cuando la intendencia se atrasó en el pago de salarios de los trabajadores municipales, se generaron disturbios y por boca de los propios trabajadores salió el número de 9.000 empleados, de los cuales 6.000 serían ñoquis. Un dato alarmante, que muestra como el socialismo parasita el Estado con cargos de militancia, que nada hacen por mejorar las prestaciones que los vecinos pagan con sus tributos.

Actualmente existen reclamos de periodistas y comerciantes que son perseguidos por personal jerárquico de la Intendencia, para silenciar sus quejas. A los periodistas no se les pagan las pautas convenidas y a los comerciantes se los aprieta con el clásico recurso del envío de inspección a sus locales.

El proximo 2 de marzo a las 10:30 hs el Intendente Ghi se presentará ante el Concejo Deliberante con nuevas mentiras a la apertura de sesiones ordinarias, pero su discurso estará cargado de emociones y tensiones, porque en primera fila estarán los dirigentes Sabbatellistas del Partido Nuevo Encuentro que comanda Martín Sabbatella, con sus miradas atentas y expectantes a cada párrafo de su discurso; se viene la interna y cualquier error tanto para uno como para otro bando, puede ser decisivo y definitorio para quedarse con la presidencia del PJ Morón.

 Será un recinto colmado de alta tensión política y de militancia que a esta altura representa intereses totalmente opuestos. Pero en política...todo es posible y nadie puede garantizar una ruptura K del 100%, aunque ha corrido tinta y declaraciones explosivas de ambos lados del mostrador. 

La decadencia del Gobierno de Lucas Ghi, está en su punto máximo, su última esperanza es aferrarse a un triunfo en la interna del PJ Morón, ya que la derrota lo dejaría prácticamente sin poder ni capacidad de negociación. Un gobierno que se diluye de a poco como todo su discurso, su incoherencia, su falta de tacto político.

El pueblo moronense está sufriendo el desgobierno de Ghi, pero nada será gratis para la mala praxis socialista que nos ha llevado a esta debacle como municipio, todo es cuestión de tiempo y la gestión de Ghi parece tener las horas contadas.